dice ifaLa ignorancia suele entenderse de forma general como la ausencia de conocimiento; es el resultado de las limitaciones de nuestro intelecto o de la oscuridad del propio asunto. Ignorancia o ignorante, aplicado sin matices en sentido absoluto a una persona o grupo social; equivale a un insulto que manifiesta una degradación en la escala social y en la valoración individual.

Cuando se aplica a un contenido concreto significa «no saber algo determinado», frente al conocimiento de otras muchas cosas o «tener un conocimiento imperfecto sobre…» En este segundo sentido es donde el concepto de ignorancia adquiere toda su dimensión en su referencia al conocimiento.

La carencia absoluta de conocimiento o la ignorancia absoluta no es posible; pues de lo absolutamente desconocido ni siquiera se puede decir que es “desconocido”. Y si tenemos alguna noticia de ello, por eso mismo deja de ser completa o absolutamente ignorado.

Lo diferente, lo nuevo, lo inesperado, tiende a verse como algo peligroso y amenazante en el proceso cognitivo. En este sentido tendemos hacia la ignorancia, frente a la tensión que supone la ampliación de lo conocido.

No es extraño, pues, que algunas creencias de tipo ideológico y moral alaben la ignorancia como fuente de dicha. Estas creencias promueven que la tradición es el valor social fundamental respecto a las preguntas que puedan abrir la mente al conocimiento de nuevos aspectos de la realidad.

Históricamente en las sociedades con sólidos sistemas de jerarquía o sistema de castas, este sentido de ignorancia se aplica a los “ignorantes” lo que ayuda a mantener directamente la especialización de las clases sociales en la riqueza y en el trabajo, reduciendo celos y descontentos y ayudando de ese modo a la armonía social.

Ciertas creencias religiosas y culturales: «Dios ha hecho así las cosas» o «es necesario conformarse con una voluntad divina» o simplemente «las cosas son así, ¿qué le vamos a hacer?», justifican y mantienen esta ignorancia y han sido un freno para el desarrollo y progreso cultural y social.

Ifá, si bien es un arte extenso y complejo, la posibilidad de entenderlo es sumamente alta. El análisis y la disposición son las primeras armas que se necesitan para abordar el arte del Ifismo.

Orula no orienta en tal sentido y sólo el que no ignora su destino y lo comprende, puede llegar al verdadero éxito, la estabilidad y la tranquilidad.

Quiero compartir una frase que engrana en este tema o contexto

 

"Todos somos ignorantes, más no todos ignoramos las mismas cosas"

ALBERT EINSTEIN

 

Lic. Miguel A. Velez

Awo Orumila Obara Juani